Por Anahí Valdez
Más de mil 500 hectáreas de cultivo se vieron afectadas en el estado de Puebla, a consecuencia de las lluvias atípicas y fuertes vientos de las últimas semanas, a lo cual se sumó un plan de contingencia ante siniestro de este tipo.
De acuerdo a la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Ana Laura Altamirano Pérez, los efectos del cambio climático estuvieron ligados principalmente a las hortalizas.
En el caso de los frutales, explicó que aunque el granizo suele causar daños, la planta alcanza a recuperarse rápidamente, por lo tanto, no han tenido pérdidas al 100 por ciento.
A pesar del registro, aseguró que esto no compromete la producción de fruta y los insumos para la temporada de los chiles en nogada, toda vez que se trabaja de la mano de las 61 delegaciones para que se cubran estos incidentes.
La bolsa del Programa de Atención a Siniestros es de 30 millones de pesos, cuyos recursos que se entregan de manera directa dependiendo del tipo de cultivo, por ejemplo si es básico o completo.
Tan solo en febrero de este año, las bajas temperaturas generaron afectaciones en los municipios de Tlahuapan, San Salvador el Verde, Chiautzingo, Domingo Arenas y Huejotzingo, pertenecientes a dos microregiones del estado.
Los cultivos que se vieron impactados en ese entonces fueron los de calabacita, cilantro, haba, col, coliflor, chícharos; así como frutales entre los que se encuentran durazno, ciruela, capulín, tejocote, frutos rojos y limón.











