Por Luis Camacho
Bajo la consigna “Nuestros derechos no se votan”, las calles de Puebla se convirtieron este viernes en el escenario de una protesta pacífica visual masiva para exigir el reconocimiento legal de la identidad de género en menores de edad.
En ese sentido, tanto el Congreso como en diversos puntos estratégicos de la capital amanecieron tapizados con carteles que demandan la legalización de la identidad de género para infancias y adolescencias trans.
Paradas del sistema de transporte RUTA, fachadas de edificios públicos y monumentos urbanos en zonas de alto flujo peatonal y político fueron intervenidos por colectivos ciudadanos.
La manifestación pacífica no fue aleatoria toda vez que se concentró de manera estratégica en el Palacio Legislativo y en las sedes del partido Morena, convirtiendo a estos inmuebles en el epicentro del reclamo.
Con estas intervenciones, activistas y ciudadanos pretenden presionar a los diputados para que saquen de la congeladora las iniciativas de ley orientadas a proteger a los menores trans, un tema que la sociedad civil califica como una deuda histórica.
Más allá del impacto de ver las calles cubiertas de consignas, colectivos y ciudadanos recordaron que Puebla se encuentra en una cuenta regresiva al faltar 10 días para que se cumpla un plazo clave en la lucha por los derechos de las niñeces y adolescencias trans en la entidad.
Actualmente existe una sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que obliga al Congreso a armonizar las leyes locales para permitir que los menores de edad puedan acceder al reconocimiento legal de su identidad de género.
A pesar del mandato del máximo tribunal del país, los legisladores poblanos han mantenido el tema sin una resolución formal, postergando la discusión técnica y política con los tratados internacionales.











