Por Luis Camacho
Pese a los operativos desplegados por el Ayuntamiento de Puebla para mantener el orden, el Desfile del 5 de Mayo se vio marcado por una proliferación desbordada de vendedores ambulantes y la apropiación del espacio público para el alquiler de sillas.
Aunque la Secretaría de Gobernación Municipal anunció un blindaje con personal de Vía Pública y Seguridad Ciudadana para garantizar que el desfile de más de 10 mil 500 estudiantes y contingentes militares transcurriera en orden, la realidad en las banquetas fue distinta.
Desde las primeras horas de este martes, la Calzada Ignacio Zaragoza y el Bulevar 5 de Mayo registraron una afluencia masiva de personas, sin embargo, antes de que el primer contingente militar hiciera su aparición, el comercio informal ya había tomado control de las banquetas.
En ese sentido, los ambulantes ofrecieron artículos para protegerse del sol hasta banquetas de madera, con precios que oscilaron entre los 20 y los 200 pesos, pese que días atrás, las autoridades aseguraron que no se otorgarían permisos para estas actividades.
El ambiente festivo se acompañó de una variada oferta gastronómica que fue desde antojitos tradicionales como cemitas, quesadillas y barbacoa, hasta bebidas para mitigar el calor con precios altos a lo largo de la ruta.
Sin embargo, la mayor controversia de la jornada se centró en el cobro por asientos, ignorando la instalación de gradas gratuitas por parte del Gobierno del Estado, particulares y ambulantes se apoderaron de la vía pública.
Los operativos municipales no lograron frenar el cobro por asientos en puntos estratégicos como la Zona de San Francisco, dónde ambulantes rentaban sillas en 50 pesos o 100 pesos por familia.
Asimismo, en algunas zonas del recorrido del Desfilese reportó la renta de sillas en precios exorbitantes de hasta 400 pesos, aprovechando la desesperación de los asistentes ante las altas temperaturas.











