Por Luis Camacho
Tras las recientes amenazas de atentados en instituciones de la capital como el CENHCH, el Ayuntamiento de Puebla busca frenar la crisis de agresividad y depresión mediante una reforma a la oferta educativa que priorice el manejo de las emociones.
Para la regidora Bertha Villavicencio, presidenta de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología, las conductas violentas registradas en las aulas no son hechos aislados, sino un síntoma de realidades fracturadas.
Según la funcionaria, los menores están reflejando una triada de violencia compuesta por conflictos en el hogar, influencias externas con el consumo de drogas y exposición a videojuegos de alto contenido violento.
La propuesta presentada ante el cuerpo edilicio no se limita solo a los estudiantes, toda vez que la estrategia busca un abordaje integral que incluye una educación emocional obligatoria en todos los niveles educativos.
Asimismo, Bertha Villavicencio indicó que se busca talleres específicos para que las familias refuercen la comunicación y supervisen el consumo de contenidos digitales y una alerta sobre el acceso de menores a armas dentro del núcleo familiar.
La regidora señaló que la solución no radica solo en la vigilancia, sino en recuperar los valores perdidos como el trabajo en equipo y la comunicación desde los hogares y aulas.
Afirmó que el objetivo principal de estos talleres es dotar a las infancias de herramientas psicológicas para evitar que la frustración se transforme en agresividad o en tragedias escolares.
Bertha Villavicencio aseguró que con esta iniciativa, el Ayuntamiento pretende atacar de raíz la problemática, transformando los espacios académicos seguros donde la salud mental sea el pilar de la convivencia.











