Por Luis Camacho
La Industrial de Abastos Puebla (IDAP) ha iniciado formalmente el proceso para obtener nuevamente el sello Tipo Inspección Federal (TIF) para blindar el consumo de carne en la capital poblana y recuperar el liderazgo regional.
Tras seis años de haber perdido esta distinción, el rastro municipal busca no solo elevar sus estándares de higiene, sino erigirse como una barrera sanitaria infranqueable ante amenazas epidemiológicas como el gusano barrenador.
Según detalló José Ángel Minutti, titular de la IDAP, las pasadas administraciones dejaron pasar la oportunidad de recuperarla, sin embargo, el escenario actual exige el regreso de este distintivo.
El funcionario municipal recordó que la certificación TIF, que acredita la máxima inocuidad y calidad agroalimentaria en México, le fue retirada al recinto en 2019, por lo que se está trabajando de la mano con Senasica.
Ante la preocupación por la presencia del gusano barrenador en diversas regiones, mencionó que el rastro poblano busca garantizar que cada kilo de carne que salga de sus instalaciones esté 100% libre de contaminación.
Aseguró que actualmente, el Rastro de Puebla ya es considerado el más avanzado del estado, pero la falta del sello federal limita su competitividad a fin de convertir a la capital en el punto logístico de sacrificio más importante.
José Ángel Minutti, explicó que al obtener el TIF, Puebla dejaría de perder clientes que actualmente prefieren trasladar su ganado hasta Texcoco, el punto certificado más cercano.
Con las observaciones de Senasica atendidas, informó que la administración municipal queda a la espera de la resolución oficial, lo que marcaría un antes y un después para la industria cárnica poblana.











