Por Carlos Clemente
Las autoridades por fin admiten lo que comerciantes, clientes y vecinos saben desde hace años: los mercados públicos y sus estacionamientos son territorios donde imperan la extorsión y el narcomenudeo. No es un descubrimiento. Es una confesión tardía.
Los centros de abasto de la capital poblana dejaron de ser únicamente espacios de comercio popular para convertirse en focos rojos del crimen organizado.
Ahí operan grupos delictivos con absoluta normalidad, cobrando piso, distribuyendo droga y ejerciendo control territorial frente a la mirada —cómoda o incapaz— de la autoridad. Llevan años.
La Secretaría de Seguridad Pública reconoció que detrás de estos delitos hay organizaciones criminales, pero también agrupaciones de comerciantes coludidas.
Es decir: el crimen no sólo está afuera, está adentro. Incrustado en la dinámica cotidiana de mercados y tianguis que, semana tras semana, funcionan bajo reglas impuestas por la ilegalidad.
El operativo reciente en el Mercado Morelos no es prueba de eficacia, sino de retraso. Dos detenidos que se asumieron integrantes de un grupo criminal no revelan una estrategia integral, sino la punta de un iceberg.
Peor aún: la Fiscalía General del Estado ya había detectado en ese mismo mercado a personajes vinculados con la Familia Michoacana.
La actitud pasiva y negligente de las autoridades para actuar a fondo ante este problema de inseguridad ha dado paso a que los grupos criminales extiendan sus tentáculos.
Combatir estas redes implica tocar intereses, romper complicidades y aceptar que durante años se toleró. Y la omisión, también es responsabilidad.
Mientras tanto, miles de comerciantes honestos trabajan bajo amenaza y los ciudadanos compran entre el miedo y la resignación. La economía popular paga el costo de un Estado que llega tarde, actúa poco y presume operativos como si fueran victorias.
Reconocer el problema no basta. En Puebla urge pasar del diagnóstico a la toma de decisiones firmes y contundentes contra el crimen. Más territorio y menos escritorio. ¿O cómo era? @analisistv











