Varias ciudades registraron enfrentamientos, detenciones y el uso de gas lacrimógeno y cañones de agua por parte de las autoridades.
Por Patricia Rayón
Entre 410 mil y casi 800 mil personas participaron este sábado en una nueva jornada de protestas en distintas ciudades de Francia contra el encarecimiento de la vida y para exigir mayor financiamiento para las escuelas, según cifras de la Confederación General del Trabajo (CGT).
En París, la prefectura de policía calculó 110 mil manifestantes, mientras que la CGT elevó la cifra a 250 mil. El recorrido fue modificado a última hora y quedó limitado al sureste de la capital, lejos del centro, en un intento de las autoridades por evitar nuevos disturbios.
Las movilizaciones terminaron con enfrentamientos en distintas ciudades, donde la policía utilizó gas lacrimógeno en Lyon, Clermont-Ferrand, Estrasburgo y Marsella, mientras que en Niza y Nantes recurrió a cañones de agua.
La Fiscalía de París informó que 64 personas fueron detenidas y 40 quedaron bajo custodia policial, incluidos seis menores.

El movimiento comenzó con protestas estudiantiles por la falta de personal en las escuelas y después incorporó demandas de trabajadores relacionadas con salarios, pensiones y el costo de vida.
La presión económica también formó parte de las manifestaciones, pues de acuerdo con el organismo estadístico INSEE, los precios de la energía en Francia fueron 21.3% más altos en septiembre de este año que los registrados en 2025, mientras que la inflación general llegó a 3.1%.
Los estudiantes también reclamaron más plazas universitarias, mayores becas y medidas para contener los alquileres.
Las protestas continuarán en los próximos días, mientras que el movimiento de los chalecos amarillos convocó a otra jornada para el 31 de octubre.











