Por Jesús Ramos
Se sentían indispensables estos alcaldes para ganar sus municipios en 2027. Así se lo hicieron saber a Morena y al gobernador Alejandro Armenta a través de la prensa, con ellos se triunfaba y sin ellos se perdía, derrocharon soberbia.
Sin embargo, el mandatario tiene otros planes para Cuautlancingo, San Pedro Cholula y Huejotzingo. Su estrategia es demostrar a Omar Muñoz Alfaro, Tonantzin Fernández Díaz y Roberto Solís Valles que se equivocaron de misiva.
Para Armenta, la sucesión municipal es la oportunidad idónea para sacudirse a los ediles de grupos políticos rivales, colocar a gente suya que se la deban a él y no le traicionen a futuro, como estos tres traicionaron a los líderes que les pusieron ahí.
En Cuautlancingo Norma Pimentel Méndez se perfila como relevo de Omar, en San Pedro María Fernanda De la Barreda fue enviada para opacar a Tonantzin, algo que ya logró de inicio.
Huejotzingo ofrece una variante de la misma ecuación, Mirna Toxqui aparece como la figura que jubile a Roberto Solís, ahijado en la elección del 2024 de Ignacio Mier y Adán Augusto López.
Tres municipios, tres cartas del gobernador por membresías distintas, una misma disputa por el control territorial y político. Los alcaldes tienen derecho a reelegirse, por supuesto, pero ese derecho no garantiza que triunfarán.
Menos todavía cuando las decisiones se procesan y planean desde lo más alto del poder. Ahí es donde los estudios demoscópicos pagados por los ediles en turno terminan siendo ejercicios de vanidad.
Si Omar, Tonantzin y Roberto aparecen en los primeros lugares de encuestas financiadas por ellos con la finalidad de divulgarlas a través de redes sociales y prensa tradicional, para enterar al líder político del estado que sólo ellos pueden ganar el 2027, me temo que de nada sirvió la estrategia.
Armenta tiene el plan de construir una estructura municipal alineada a su proyecto, sacudirse a los ediles que no son propios como estos tres que aquí les presentamos.











