Por Redacción
Francia suspendió este miércoles el uso de granadas aturdidoras por parte de la policía durante las protestas estudiantiles, después de que un adolescente perdiera una mano a causa de uno de estos artefactos.
Más de 6,500 personas, en su mayoría menores, fueron arrestadas en el marco de esta movilización para reclamar mejores condiciones en los liceos. Además, cientos de estudiantes, policías y personal docente resultaron heridos.
El martes, después de que una nueva jornada de movilización reuniera a 256,000 estudiantes, profesores y padres, el presidente Emmanuel Macron convocó a miembros clave de su gobierno, que negó una “represión policial” contra los manifestantes.
En una entrevista a la radio francesa RTL, el ministro de Interior, Laurent Nuñez, anunció la suspensión del uso de granadas aturdidoras en las protestas estudiantiles hasta dilucidar los incidentes ocurridos.
Según una fuente sindical policial, el estudiante de 15 años perdió la mano cuando recogió una granada de dispersión lanzada por la policía en Lens, en el norte de Francia.











