Por Anahí Valdez
Avisos enviados directamente a teléfonos celulares con entre 30 minutos y tres horas de anticipación conformarán la primera línea de defensa de la zona metropolitana de Puebla ante el riesgo de inundaciones y lluvias torrenciales.
La implementación de este sistema de alertamiento temprano se da a partir de la creación del Centro de Información Climática, Geográfica e Hidráulica, organismo impulsado por instrucción del gobernador Alejandro Armenta Mier.
Alberto Jiménez Merino, presidente del Colegio de Puebla, confirmó que la iniciativa ya superó la etapa conceptual y cuenta con el proyecto ejecutivo finalizado, el método de operación establecido y los requerimientos tecnológicos definidos.
El funcionamiento del modelo radica en la supervisión constante de las proyecciones meteorológicas y su integración con redes de telecomunicación para notificar con rapidez a los usuarios en zonas de riesgo.
El margen temporal de respuesta, homologado con protocolos internacionales de protección civil, está calculado para permitir evacuaciones preventivas de la población y servirá de forma secundaria para alertar sobre la caída de granizo y heladas.
Si bien la fase de arranque prioriza a los municipios del área conurbada, la administración estatal acopia datos técnicos con miras a expandir el monitoreo hacia las sierras Norte, Nororiental y Negra.
Dichas zonas figuran entre las más expuestas a los efectos de las ráfagas de viento y sistemas presionales provenientes del Golfo de México.
Como respaldo a este esquema, el Centro de Información Climática sistematiza variables adicionales —como patrones de sequía, rachas de calor e inventario de infraestructura hidráulica existente— para sustentar la toma de decisiones gubernamentales.










