Por Carlos Clemente
Una vez más la realidad rebasa la capacidad de respuesta del Estado ante fenómenos delictivos crecientes como el cobro de piso o las extorsiones en territorio poblano. Se tardaron en identificar y reconocer abiertamente que organizaciones criminales tienen extendidas sus redes en mercados municipales de Puebla y zona conurbada.
Cuando en julio, las autoridades anunciaron una estrategia de combate a la extorsión, el crimen ya trabajaba libre e impune en mercados municipales de Huejotzingo, San Pedro Cholula y Texmelucan, así como en el tianguis Los Lavaderos, y los centros de abasto Miguel Hidalgo y Morelos, en la capital poblana.
Los criminales saben adelantarse a la actuación de las autoridades, organizaciones como La Familia Michoacana conocen las debilidades de las corporaciones policiacas: movimientos lentos y decisiones tardías.
El anuncio de la autoridad de realizar operativos en los mercados Morelos e Hidalgo y en el tianguis de Los Lavaderos, donde “han detectado” cobro de piso y narcomenudeo, llega tarde.
Willivaldo Chavarría Muñoz, de 55 años, originario de Tlaxcala y comerciante de quesos en el Morelos, se negó a pagar la extorsión de que era objeto. Fue levantado delante su familia y posteriormente apareció sin vida envuelto en una lona y junto dos cartulinas, la madrugada del 15 de septiembre en Analco. El mensaje, de la Familia Michoacana.
Días antes, el 22 de agosto, fueron abandonados dos cuerpos en inmediaciones del Mercado 5 de mayo, presuntamente las víctimas se dedicaban a cobrar piso para la organización Fuerza 2000 de “El Fede”. Los de Michoacán, se adjudicaron el doble homicidio.
Este jueves, fuentes extraoficiales confirmaron que tres sujetos habrían sido detenidos como responsables de la muerte de Willivaldo, el GPS de la camioneta Toyota propiedad de la víctima, habría sido clave para ubicar a los responsables en Guerrero y Puebla.
Sin gobiernos municipales atentos al comportamiento delictivo, el gobierno estatal o federal siempre llegará tarde al llamado de la sociedad.
El cobro de piso ya no es un rumor ni un delito aislado. Es la nueva ley no escrita en los mercados de Puebla. Mientras los gobiernos sigan administrando la tragedia con reacciones tardías, los ciudadanos seguirán pagando con miedo, con dinero o con la vida. @analisistv











