Por Jesús Ramos
Mundo Tlatehui anda de pelada. Confirmado. No quiere que lo encuentren. La última aparición pública suya fue en junio, al lado de su esposa la alcaldesa de San Andrés Cholula Guadalupe Cuautle. De entonces acá el silencio, la magia le desapareció.
Por aquellos días, Tlatehui acudió a las oficinas de la Auditoría Superior del Estado para conocer de primera mano su situación fiscalizadora. Te faltan por justificar 650 millones de pesos le dijeron, urgen los documentos comprobatorios (que no tiene).
También le habrían informado que, hasta ese momento, todavía no enfrentaba un proceso sancionador ni orden de aprehensión. Todavía le recalcaron.
Después, desapareció del radar. Gentes de su círculo cercano afirman que ya se peló. Lo que sí resulta políticamente significativo es que desde entonces su presencia pública se volvió inexistente. ¿Hay interés de ubicarlo? La versión oficial admite que sí.
Tlatehui enfrenta un escenario complicado, el peor para un político acostumbrado a empujar hacia adelante, desafiar y jugar vencidas al Estado. Cada aparición suya se convertirá en una oportunidad para que las autoridades no le pierdan jamás.
Por eso, asomar la cabeza podría salirle más caro que esconderla. El problema no desaparecerá con Mundo a salto de mata. La cantidad de 650 millones de pesos pendientes de sus cuentas públicas del 2022, 2023 y 2024 no se evaporarán con la ausencia del exalcalde de San Andrés Cholula, es más de lo que robó Banco Accendo a Barbosa y los poblanos.
Su expediente plagado de observaciones ahí está, listo. Ese es el asunto. Si Tlatehui tiene argumentos, documentos y justificaciones suficientes para explicar cada peso observado, éste sería un excelente momento para exhibirlos. Escondido gana tiempo, pero no inocencia.
La paradoja es fantástica, quien alguna vez quiso convertir San Andrés Cholula en plataforma de proyección política hacia la gubernatura, junto con su esposa, hoy no quiere ser más el centro de atención.
Si las autoridades realmente lo buscan y él realmente no quiere ser ubicado, entonces la pelada no sería la mejor de las estrategias políticas para él y su esposa, sería apenas una pausa antes de llegada la hora de rendir cuentas. @analisistv











