Por Anahí Valdez
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el gobierno del estado de Puebla entablaron una mesa de trabajo para definir la reestructuración de los servicios de salud y dar seguimiento a los proyectos de infraestructura pendientes en la entidad.
Como parte del encuentro entre el titular del Instituto, Zoé Robledo Aburto, y el gobernador Alejandro Armenta Mier, se oficializó la integración de ocho nuevas ambulancias al parque vehicular, por lo que la flota para traslados pasó de 26 a 34 unidades activas.
La asignación de las nuevas unidades de transporte médico busca reducir los tiempos de espera en traslados y transferencias interhospitalarias, señalamiento recurrente por parte de los derechohabientes en la demarcación.
A pesar de que el mandatario estatal no reveló el motivo de este encuentro, la entidad poblana cuenta con una serie de proyectos en materia de salud que se encuentran pendientes desde hace casi una década.
Uno de ellos es la construcción del Hospital General Regional de Amozoc —anunciado en 2019 para abastecer la asistencia médica luego de que el Hospital Regional Zona 36 San Alejandro, tuviera afectaciones por el sismo de 2017.
El otro pendiente es el edificio del Centro Internacional de Medicina Familiar (CIMA), en la Reserva Territorial Atlixcáyotl, adquirido también en 2017 por 400 millones de pesos para funcionar como hospital. Sin embargo, determinaron que la estructura es inviable para uso clínico.











