Por Redacción
La etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX se estrellará contra la superficie de la Luna durante la madrugada del miércoles, tras permanecer más de un año en el espacio desde el lanzamiento de los módulos lunares Blue Ghost, de Firefly Aerospace, y Resilience, de Ispace. La NASA confirmó que el objeto sigue una trayectoria de impacto y aseguró que no representa ningún riesgo para la Tierra.
Se prevé que el impacto ocurra alrededor de las 2:35 a. m. (hora del Este de EE.UU.), cerca del cráter Einstein, a una velocidad aproximada de 2.43 kilómetros por segundo. Los científicos estiman que la colisión formará un cráter de entre 20 y 30 metros de diámetro, mientras que telescopios terrestres y orbitadores lunares intentarán registrar el evento para analizar el comportamiento del material expulsado.
Especialistas consideran que este tipo de impactos ofrece una oportunidad única para estudiar la superficie lunar y mejorar la seguridad de futuras misiones del programa Artemis, ya que permitirá comprender cómo se dispersan los escombros tras una colisión. Además, el caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de desarrollar estrategias para gestionar los desechos espaciales en el entorno de la Luna, donde no existe una atmósfera que los destruya como ocurre en la Tierra.











