Por Redacción
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las declaraciones del director de la DEA, Terry Cole, quien señaló presuntos vínculos entre funcionarios mexicanos y los cárteles. La mandataria calificó la acusación como “desafortunada”, política y sin pruebas, y afirmó que contradice la reducción de 48% en el promedio diario de homicidios dolosos reportada por su gobierno.
Sheinbaum sostuvo que una administración vinculada con el crimen organizado no podría registrar una disminución de los asesinatos. También pidió a la DEA presentar pruebas y concentrarse en investigar la producción, distribución, venta de drogas y lavado de dinero dentro de Estados Unidos, donde existe un amplio mercado de metanfetamina, fentanilo y otras sustancias.
La presidenta aseguró que México mantendrá la cooperación con Estados Unidos, pero exigió respeto mutuo. Además, recordó el caso de Nicholas Palmeri, exjefe de la DEA en México, quien fue retirado de su cargo en 2022 por contactos inapropiados con abogados de narcotraficantes y por irregularidades en el uso de recursos de la agencia.










