O te afilias al grupo en el poder o clausuran tu negocio…

Por Jesús Ramos

Son una cosa horrorosa esos políticos que confunden el poder con permiso para asustar. Creen que gobernar consiste en administrar el miedo y que la militancia se consigue con sellos de clausura en una mano y promesas de dinero en la otra.

Los testimonios recabados y fuentes que se han acercado a este columnista consignan que eso ocurre en Cuautlancingo. Y en el centro de la operación colocan a Erik Muñoz, hermano del alcalde Omar Muñoz Alfaro, como el encargado de la brutal ofensiva dirigida contra cuadros políticos del PAN.

La pretensión de los hermanos Muñoz de debilitar a Acción Nacional pone de objetivo a Filomeno Sarmiento, a quien un alto número de comerciantes establecidos le ha apoyado en su carrera política. Enterados que es la carta más fuerte de Mario Riestra la estrategia se enfoca en restarle seguidores a través de la advertencia de clausura de negocios.

No se trata de una invitación a formar parte del grupo político dominante, se trata, según testimonios, de apercibimientos con disfraz de amenaza. Y cuando la política habla este lenguaje deja de ser política para convertirse en intimidación con amago ilegal del gobierno municipal.

Los relatos coinciden en otro elemento preocupante. La instrucción fue, aseguran, mantenerse alejados de cualquier otro grupo político porque si son vistos, irán sobre ellos. Una frase breve pero elocuente para sopesar el clima de presión que ejercen los Muñoz Alfaro en ese territorio.

El episodio del fin de semana pasado en el Salón Social San Juan, ubicado frente al edificio de la presidencia Municipal, alimenta la narrativa. Ahí fueron presentados personajes y comerciantes que hasta hace poco militaban o simpatizaban con el PAN y que hoy respaldan al grupo del alcalde.

Dicen las fuentes que las adhesiones las obtuvieron mediante presión no por convicción. Las versiones añaden un ingrediente todavía más delicado, promesa de dinero para cambiar de bandera o amenaza de clausura. El objetivo es arrebatarle simpatizantes a Filomeno bajo toda modalidad temeraria antes de que inicie formalmente la carrera rumbo al 2027.

Si los negocios se convierten en rehenes de las aspiraciones electorales, entonces el gobierno municipal dejará de servir a los ciudadanos para tomar por la fuerza el control del territorio al más puro estilo de los caciques de antaño.

El caso recuerda inevitablemente lo denunciado en Huejotzingo el año pasado. Ahí surgieron señalamientos de que comerciantes establecidos y mototaxistas recibieron presiones de clausura del alcalde Roberto Solís Valles para afiliarse al Partido Verde.

Cambian los nombres, cambia el municipio, pero el método luce peligrosamente parecido, y cuando dos historias distintas comparten mismo libreto, la coincidencia deja ser casualidad para convertirse en estilo autoritario de gobierno.

Morena debería ser el primer interesado en investigar cualquier conducta de esta naturaleza. Ningún partido que aspire a conservar legitimidad puede permitir que la afiliación y seguimiento de un liderazgo se construya mediante el miedo y coerción electoral. @analisistv

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