Por Luis Camacho
Bajo la campaña «Un celular por la educación», integrantes del Ayuntamiento de Puebla en alianza con el sector empresarial, buscan transformar dispositivos móviles obsoletos o en desuso en útiles escolares mediante un modelo de economía circular.
Durante la presentación, se destacó que el proyecto arrancó con un impacto directo e inmediato con la donación de 250 libretas destinadas a beneficiar a 60 niñas y niños de la comunidad de San José Obrero Mayorazgo.
Tatiana Samantha Lima Lima, fundadora de GIRSA y promotora de la campaña, explicó el valor oculto detrás del reciclaje de estos dispositivos, señalando que un teléfono celular suele contener metales valiosos como oro y plata en proporciones mayores.
La promotora subrayó la eficiencia del programa al revelar que las 250 libretas iniciales se lograron producir gracias a la recolección de tan solo 10 kilos de celulares recolectados en eventos de reciclaje previos que se llevaron a cabo en puntos como Jardines de San Manuel, La Libertad y San Pedro Cholula.
Por su parte, la regidora Esther Ortiz enfatizó la importancia de la suma de voluntades entre el Ayuntamiento, el sector empresarial, las instituciones educativas y las asociaciones civiles para aligerar la carga financiera que representa el inicio del ciclo escolar.
«Cuando nos unimos podemos hacer posible el aminorar el gasto que tienen las madres y padres de familia; estas familias para las que representa un gasto increíble cuando las niñas y los niños regresan a clases«, mencionó.
Las autoridades informaron que la colecta tendrá una duración de tres meses, manteniéndose activa durante junio, julio y agosto de 2026, justo en la temporada previa al inicio de clases.
Para ello se habilitará una red de centros de acopio estratégicos en diversos puntos de la ciudad, donde la población podrá depositar sus equipos de manera segura, siendo una de ellas las oficinas de la Coordinación de Regidurías.











